Josephine Baker, la reina del escenario

En el París de los años 20, Josephine Baker era la reina indiscutible de los escenarios más célebres de la ciudad, algo sin precedentes tratándose de una mujer negra. Originaria de Estados Unidos, emigró a Francia buscando una oportunidad en el mundo del espectáculo y triunfó al poco de llegar, convirtiéndose durante varias décadas en la bailarina y cantante más popular de la capital francesa, y en una de las artistas más ricas y famosas del panorama mundial. Fue también la primera mujer negra que protagonizó una película.

Josephine había nacido en Saint Louis, Missouri, el 3 de junio de 1906 a las once de la mañana, según los datos biográficos, pero teniendo en cuenta algunos acontecimientos de su vida, su nacimiento debió producirse un poco antes, alrededor de las 10:42. Este ajuste modifica el signo del Ascendente y lo sitúa en Leo –mucho más en consonancia con su personalidad–, muy cerca del grado que ocupa la estrella Regulus, relacionada con el éxito y el poder.

JBNC2

Al avanzar la carta rectificada, el Descendente hace conjunción con Saturno por direcciones simbólicas en 1921, año en que se casa con William Baker, de quien tomó su apellido. Era su segundo matrimonio. El primero, que había durado apenas unos meses, no tuvo gran trascendencia en su vida.

El Ascendente es el modo en que nos mostramos al mundo, la energía que irradiamos espontáneamente. Cuando Leo es el signo que asciende en el horizonte oriental, nos topamos con un individuo que busca ser el centro de atención, que se muestra con un orgullo propio del que se sabe merecedor de reconocimiento. Para Josephine Baker, el escenario era su vida. Desde muy pequeña buscaba el protagonismo escénico organizando actuaciones para su familia y amigos. En las grabaciones que se conservan de ella, aparece siempre con una actitud interiorizada de diva, con un porte digno, orgulloso y una carismática personalidad que lo inunda todo. Hay un constante anhelo de reconocimiento. El regente de su carta, el Sol, se va a la casa X, la del honor, el área más públicamente visible del mapa. En su caso, personalidad y propósito vital se identifican. El Sol está situado en el punto medio Mercurio/Júpiter relacionado con la habilidad para expresarse a través de gestos, como es el caso de los actores, además de ser un indicativo de éxito profesional.

Josephine Baker llegó a París el 25 de septiembre de 1925 y su debut tuvo lugar el 2 de octubre. El éxito del espectáculo fue rotundo. En ese momento, el Medio Cielo hacía conjunción con el Sol por direcciones de arco solar.

DAS 2 oct 1925

La actividad se concentra principalmente en el cuarto cuadrante del mapa, que nos remite a la aportación personal que el nativo hace al mundo. La casa más destacada es la X, donde se encuentra emplazado un stellium, el determinador focal más significativo de la carta, ya que reúne un importante potencial energético en una zona concreta. Este stellium es especialmente fuerte ya que está situado en una casa angular, se compone de cinco planetas –nada menos que el cincuenta por ciento de toda la actividad– y contiene al Sol, que es también el regente de la carta. Esta acumulación de energía por casa y por signo que representa el stellium produce una hiperfocalización entorno a un objetivo concreto; es como si todo ese potencial empujara en una misma dirección para lograr un resultado. La casa X es la participación activa en el exterior, el lugar del individuo en el mundo.

Todo el stellium está en Géminis, el signo de la vivificación, de la concatenación de impulsos que conducen al movimiento, a la comunicación y a las relaciones. Géminis confiere vitalidad. Este dinamismo se tradujo, entre otras actividades mercuriales, en la popularización de un baile de movimientos trepidantes. Josephine Baker cantaba y, sobre todo, bailaba el charlestón, un tipo de danza caracterizado por una gran movilidad, que puede llegar a alcanzar un ritmo de actividad casi frenética, que ella personalizaba con un estilo propio.

El predominio de la cualidad mutable hace al individuo interesado en las relaciones y fácilmente adaptable a situaciones nuevas.

Mercurio, dispositor de todos los planetas del stellium, actúa como una especie de coordinador, además de ser uno de los indicadores de la vocación del nativo, es también el que se encuentra en la posición más elevada. Cuando el planeta de la comunicación cobra un énfasis tan destacado, la naturaleza de su energía se ve reforzada e incrementada. Su mente es especialmente ágil y curiosa, aunque ese énfasis puede llevar en ocasiones –si no se maneja con acierto– a una dispersión difícil de reconducir. Este Mercurio ya alcanzó su momento de máxima elongación como estrella matutina, e irá aumentando la velocidad hasta llegar a la conjunción superior con el Sol. Se trata de un Mercurio prometeico, orientado al futuro, indicador de una mente inquieta, ávida de conocimiento, que se adelanta a la experiencia de manera previsora. Mercurio, oriental al Sol es, junto con Venus –el regente del Medio Cielo–, indicador de su vocación.

Este Mercurio prometeico unido a una Luna rápida, que facilita la pronta asimilación de los conocimientos, da una química mental muy ágil. Josephine Baker aprendió francés en muy poco tiempo, idioma que hablaba con fluidez, a pesar de no ser una persona instruida. Además, decían de ella que tenía gran rapidez mental e inteligencia.

El símbolo sabiano del grado que ocupa Mercurio, 6º de Géminis, es «Perforar en busca de petróleo». Este símbolo habla de la ambición por conseguir algo muy valioso, del empeño para llegar a un objetivo concreto que no está al alcance de cualquiera, ya que para ello se requiere una especialización en el trabajo. Josephine Baker tenía como propósito triunfar como bailarina, y lo hizo de una forma muy original, como nadie antes lo había conseguido.

Al margen del stellium, nos encontramos con una figura dinamizadora que es la media cometa, compuesta por una oposición, un sextil y un trígono. La oposición se da entre Urano, por un lado, y la conjunción de Venus y Neptuno por otro que, al ser partil, podemos considerar que las energías se amalgaman para funcionar de forma conjunta. Saturno, el planeta mediador –siguiendo la terminología de Jansky–, ayuda a integrar la oposición y a sacar provecho de las oportunidades mediante el trígono y sextil con que se conecta a ella.

La oposición de la figura es muy significativa, por un lado, es indicativa de la disposición natural de la persona que, en signos cardinales, muestra a un ser con iniciativa, orientado a la acción y con capacidad para sacar partido de las ocasiones que la vida le presenta, es decir, que posee un gran sentido de la oportunidad. Esta oposición es también el aspecto tenso más exacto de la carta y constituye el foco dinámico de su personalidad o aptitud dinámica. Con Urano en la casa de la autoexpresión, nos encontramos ante una persona innovadora, orientada a la experimentación. Josephine Baker era considerada una bailarina revolucionaria que rompió con los estereotipos de la época. Este Urano está situado en un punto de máxima declinación, 23ºS32′, es decir, se encuentra fuera de los límites, posición que favorece su singularidad y donde puede expresar con mayor libertad.

El otro lado de la oposición, Venus y Neptuno en conjunción proveen de un gran potencial creativo; en este caso, asociado a la música. El baile que puso de moda era originario del sur de Estados Unidos, inspirado en ritmos procedentes del folclore africano, de sus ancestros, muy en consonancia con el signo de Cáncer en el que se haya la conjunción. Partiendo de una actitud rupturista –uraniana– con las convenciones del momento, consiguió integrar esa oposición a través de una manifestación artística en el ámbito musical que marcó toda una época. Al margen del ámbito artístico, esa energía también se expresó a través de un compromiso vital de entrega a causas colectivas, como la defensa de los derechos de la población negra en Estados Unidos o su colaboración con la resistencia francesa contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Urano y la Luna forman un quintil, el aspecto relacionado con el talento y la creatividad que, en este caso, muestra su capacidad para conectar con el público a través de su originalidad, algo que supo manejar muy bien y la hizo inmensamente popular. Josephine Baker fue considerada la primera estrella negra en el mundo del espectáculo.

La originalidad no solo se manifestó en su faceta artística, sino también en lo concerniente a la familia que formó. Su lucha contra la segregación racial, que abanderó durante toda su vida, la llevó a adoptar hijos de distintos orígenes, razas y creencias a modo experimentativo para demostrar al mundo que era posible una convivencia multirracial pacífica; el amor y el respeto entre seres de distintas razas y culturas. Años más tarde, su hijo Brian comentó al respecto: «Creía en el ideal de fraternidad universal y quiso demostrarlo con nuestra familia».

El símbolo sabiano del grado que ocupa Urano, 8º de Capricornio, es «Pájaros en la casa cantando alegremente» y se refiere a la felicidad de estar reunidos en un hogar. Es un signo de cooperación y la clave está en una buena organización del grupo. Este símbolo nos remite claramente a la tarea que llevó a cabo la artista al adoptar niños de diversas procedencias para proporcionarles un hogar feliz. Llamó a su familia «tribu arcoíris». Josephine Baker tenía muy claro el modo en que educaría a sus hijos: «Haré todo lo posible para que cada uno muestre el máximo respeto por las opiniones y creencias del otro».

La conjunción Venus/Neptuno nos remite a esa idea de amor universal a la que se refiere. Comenzó su proyecto en 1953, cuando adoptó al primero de sus doce hijos, momento en que el Medio Cielo dirigido alcanza esta conjunción.

DAS 1953 2

Saturno, el planeta mediador de la figura, es el regente de las casas VI y VII, la forma de integrar esa fuerza es a través del trabajo diario y de sus asociaciones. Por otro lado, Saturno hace cuadratura a gran parte del stellium; su carrera no estuvo exenta de dificultades. En 1961 se divorcia de su quinto marido, con el que había adoptado a sus hijos, momento que coincide con la conjunción de Urano con el Descendente por direcciones de arco solar.

DAS 1961

A partir de entonces, se inicia una época que supone un declive en su vida, en el que llega prácticamente a la ruina económica, perdiendo incluso el castillo donde vivía con su familia. Los años más duros coinciden con las cuadraturas por tránsito de Plutón y Urano a Mercurio –regente de casa II– y al Sol, que a la vez realizan una oposición a Saturno.

Marc Edmund Jones clasificó la actividad humana en departamentos. Los planetas sociales conforman el departamento de la motivación, y en esta carta está activado por la cuadratura entre Júpiter y Saturno, que evidencia una lucha del individuo por lograr el equilibrio psicológico para afrontar la existencia. A su vez, Urano y Neptuno, que integran junto con Plutón el departamento de la trascendencia, están en oposición. Cuando estos dos departamentos se encuentran activados entre sí de manera simultánea, la persona aborda las experiencias vitales desde una función subjetiva, es decir, el nativo atiende a sus propios impulsos psicológicos internos y personales, y no al dictado externo de los demás a los que no considerará para tomar decisiones. La función subjetiva es la que corresponde al reformador, a un individuo que debe ser un ejemplo de comportamiento para los demás.

La conocida como diosa de bronce nunca dejaría de actuar, el escenario era su vida. Murió el 12 de abril de 1975 en París a causa de un derrame cerebral que había sufrido dos días antes, tras de una de sus actuaciones. Marte había realizado la conjunción con el Ascendente por direcciones de arco solar.

 

Bibliografía

CARUTTI, Eugenio: Ascendentes en astrología. Primera parte. Editorial Kier, 2004.

EBERTIN, Reinhold: The Combination of Stellar Influences. American Federation of Astrologers, Tempe, 2014.

JANSKY, Robert Carl: Interpreting the Aspects. Astro-Analytics Pubs., 1978.

JONES, Marc Edmund: Essentials of Astrological Analysis. Trafford Publishing, Lakehills, 2002.

ROCHE, Diana Elaine: The Sabian Symbols: A Screen of Prophecy. Astrology Classics, 2010.

 

© 2018 Mercurio Estacionario

2 comentarios sobre “Josephine Baker, la reina del escenario

  1. Bonito articulo que me ha hecho recordar a esa mujer que trato de luchar para demostrar que todos los seres somos iguales y que el color de la piel no significa nada – bravo – un beso

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