Coco Chanel, la revolución de la moda

Coco Chanel. Diseñadora francesa del siglo XX

En la actualidad, el nombre de Coco Chanel va asociado a la alta costura y al lujo, pero su irrupción en el mundo de la moda a principios del siglo XX supuso un cambio radical y un gran avance en la vestimenta femenina de la época. Sus creaciones se basaban en diseños cómodos, funcionales y sencillos que facilitaban la movilidad de la mujer. Se trataba de una verdadera revolución que dejaba atrás la moda victoriana, tan rígida y encorsetada como la moral imperante.

Coco Chanel, la gran innovadora de la moda del pasado siglo, había nacido el 19 de agosto de 1883 en Saumur, una pequeña localidad al noroeste de Francia. Sus humildes orígenes –era hija de unos vendedores ambulantes– no resultaron ser ningún impedimento para su ascenso social: llegó a convertirse en una mujer muy rica y famosa. La tendencia natural de un ascendente Sagitario es expandirse, ampliar los límites. Júpiter, su regente, se va a la casa VII, que favorece esa expansión a través de las relaciones. 

Hay un claro énfasis de energía en el hemisferio occidental de la carta. Cuando los planetas se concentran en ese lado del zodiaco, la vida del nativo va a estar muy condicionada por las reacciones de los demás, pudiendo llegar a caer en dependencias o, por el contrario, servirse de las relaciones en su propio beneficio.

El Sol está emplazado en la casa VIII que tradicionalmente ha sido considerada como poco afortunada por tratarse de la casa de la muerte, pero su significado va más allá. Es también la casa de las herencias y los legados, así como de los recursos de la pareja y los beneficios de las relaciones, ya que es la II de la VII. El nativo con el Sol en casa VIII sostiene su identidad en el fruto de las relaciones de pareja o de los socios, y en el resultado de los contratos que se establecen entre ellos. La diseñadora de moda pudo abrir sus negocios gracias a esa ayuda. Además del Sol, se encuentra Venus, con lo que también se suma la apreciación y el interés por los bienes ajenos. Venus está situado en el segundo decanato del signo fijo de Leo, en una zona avatar, un lugar zodiacal donde se produce una inusual concentración de energía que, en su caso, supo aprovechar para contribuir con su creatividad en el mundo de la moda y el diseño.

Encontramos un pequeño triángulo en la carta formado por el trígono entre Urano y Neptuno y el sextil de cada uno de ellos a Júpiter. Esta es una figura que evidencia un especial talento del nativo, integra las energías cooperativas del trígono y las expresa a través del planeta focal que se encuentra muy cerca del punto medio. Neptuno representa la disolución de las barreras individuales para fundirse en algo más grande. Cuando conseguimos trascender los límites, conectamos con el espíritu de la época y podemos contribuir a expresarlo. Con Neptuno nos incorporamos y encajamos en el esquema general de la vida, en nuestro modelo generacional. Su energía se materializa en la casa V, la expresión creativa, con un gran sentido para los negocios, práctico en lo económico, como indica el signo de TauroUrano, por su lado, representa la individualización o la originalidad que aportamos. Es también el planeta más elevado de su carta y, por tanto, la energía más públicamente visible. El trígono entre estos dos planetas transpersonales constituye el modo en que la persona coopera socialmente. Coco Chanel era una diseñadora rupturista y rebelde, que transformó el mercado de la moda. Poseía una clara fuerza innovadora. Comenzó por despojar a la mujer del anticuado corsé, haciendo que desapareciera de su vestimenta habitual. Popularizó el uso de los pantalones y la ropa sencilla, con un estilo ligero y vanguardista. 

 

Poseía un olfato muy agudo y los perfumes monoflorales que usaban las mujeres de la época no le agradaba. En cuanto tuvo la ocasión, se propuso elaborar algo diferente a todo lo que había en el mercado. Para ella, la mujer no debía oler a flores, sino a mujer. Así nació en 1921 Chanel nº 5, una mezcla de esencias cuya fragancia persigue evocar el mundo femenino. El hecho coincidió con el paso de Urano por el Medio Cielo y el trígono de Neptuno, mientras realizaba la conjunción con Marte por direcciones de arco solar. Su comercialización resultó ser todo un éxito y contribuyó a encumbrarla como icono de estilo, tanto por el aroma como por el novedoso y sencillo diseño del frasco. Chanel nº 5 ha sido el perfume más vendido de todos los tiempos. 

Júpiter, el planeta focal del pequeño triángulo a través del que se canaliza la fuerza de la figura, es el único que se encuentra en signo cardinal acentuando una personalidad con iniciativa propia. 

El símbolo sabiano del grado que ocupa Júpiter, 24º de Cáncer, es «Una mujer y dos hombres en un trozo de tierra soleada de cara al sur». Esta imagen apunta a las alianzas necesarias para llegar a acuerdos de colaboración con el objetivo de poner en marcha proyectos. El sur simboliza la pasión y la libertad, la líbido como energía que impulsa a la creación. El desafío consiste en la cooperación de distintas fuerzas para la consecución de algo más grande. Ella tenía la idea y la capacidad creativa, pero necesitaba mecenas que financiaran su negocio de moda. Para poner en marcha su proyecto, consiguió la ayuda económica de sus parejas que percibieron el potencial de su empresa.

El modelo planetario dibujado en la carta es un abanico, compuesto por una cuña, los planetas que ocupan el hemisferio occidental, contenidos en un orbe aproximado de 120º, y un mango o planeta focal que es la Luna. Por medio de la oposición, que idealmente debería coincidir con el punto medio de la cuña, el mango del abanico impulsa y activa la energía de los demás planetas, aportándoles dirección y dinamismo para activar su funcionamiento. En esta posición, la Luna se convierte en un importante determinador focal, porque además es el único planeta presente en el hemisferio oriental, lo que hace que resalte la actividad personal del individuo. La Luna adquiere un importante énfasis, y lo hace de diversas maneras, como veremos a lo largo de este estudio. 

Cuando la Luna está en el signo universal de Piscis, se caracteriza por una especial receptividad que, por un lado, la puede mostrar vulnerable –tiende a impregnarse de cuanto acontece sin una barrera efectiva que sirva de protección– y, por otro, la dota de una aguda receptividad para captar la realidad y un excepcional instinto para apreciar lo que otros necesitan. La Luna nos conecta con las emociones y la infancia que, en su caso, no fue nada fácil y la marcaría para siempre. Se encuentra en la casa II, la de su exaltación. Cuando la Luna se halla en este emplazamiento, el individuo busca sentirse seguro económicamente. Este es el lugar donde se encuentra aquello que nos da confianza: los recursos no solo materiales sino también los referidos a las capacidades innatas de la persona. Muestra a alguien con un fuerte instinto como recurso vital y con una especial sensibilidad para captar fondos. 

El símbolo del grado de la Luna, 12º de Piscis, es «Un examen para iniciados» y la palabra clave es cualificación. Este símbolo habla de la necesidad de un periodo de entrenamiento riguroso y de una formación previa para pasar una prueba en la que debemos dar buena cuenta del conocimiento adquirido sobre algo. Se trata de un momento decisivo para demostrar si se ha alcanzado o no la cualificación necesaria, si estamos acreditados para la labor que nos espera. El símbolo representa ese momento crucial que significa hacer un examen. En 1910 Coco Chanel abrió su primera tienda en la que diseñaba y confeccionaba sombreros, algo para lo que se había estado preparando con anterioridad. Por esas fechas, su carta tenía las siguientes direcciones de arco solar: el Sol estaba en conjunción con Urano, Plutón con Marte y Marte con Júpiter; Neptuno realizaba un sextil con Venus. Por tránsito, Plutón hacía conjunción con Marte y un sextil con el Sol, y Urano una oposición a Júpiter. Por progresiones secundarias, unos meses después se produciría el primer retorno lunar.

Esta Luna se mueve por encima de su velocidad media, a 14º32’, y junto a Mercurio occidental al Sol, conforman una química mental equilibrada. Coco Chanel, además de especialmente sensible, era rápida en la captación de estímulos externos y permanecía alerta a cualquier señal, aunque su actitud ante la información percibida era más bien reflexiva. Los dos astros se encuentran en oposición, evidenciando una tensión que podría expresarse a través de una irritabilidad de carácter. Manejar este aspecto tenso entre Mercurio y la Luna requiere de un buen dominio de las emociones. De lo contrario, a la mente le puede costar integrar la realidad y volverse, en cierta manera, fantasiosa. Coco Chanel la maquillaba en numerosas ocasiones, inventándose historias sobre sus orígenes y su infancia.

La oposición entre la Luna y Mercurio en signos mutables es la única de la carta e indica también su disposición natural, el modo en que afronta las experiencias, su tendencia espontánea y habitual a la hora de actuar. Al darse en signos mutables, su vida va a estar muy condicionada por lo que los demás piensen y por cómo reaccionen. La persona con esta disposición tiende a mostrarse flexible y dada a las relaciones que ella supo cultivar en su propio beneficio.

Esta oposición forma parte de una T cuadrada, una figura de gran dinamismo que saca a la luz dificultades del nativo que, no obstante, con un diestro manejo de las energías, dispone de fuerza suficiente para superar los obstáculos. El punto focal de la figura es Saturno, el planeta que se exalta en el signo del Medio Cielo. Cuando Saturno se encuentra enfatizado de esta forma como planeta focal, su energía se vuelve especialmente sagaz y persistente; como afirma Jansky, estas personas evidencian una inclinación al mando. Este énfasis de energía saturnina se expresa en la casa V en el signo de Géminis. Coco Chanel diseñaba una moda cómoda, funcional, huyendo de las estridencias y de lo superfluo; una ropa sobria y juvenil muy en consonancia con el carácter de Saturno en Géminis. 

La cuadratura entre la Luna y Saturno es el aspecto tenso más exacto de la carta, el foco dinámico de su personalidad. Por un lado, nos revela ese sentimiento de no ser suficientemente querida, de sentirse abandonada, como de hecho ocurrió durante su infancia cuando, al morir su madre, su padre desapareció de su vida dejándola internada en un orfanato, algo que la marcaría para siempre. En esos momentos Plutón transitaba sobre Saturno  activando la cuadratura. Pero esta tensión puede también ser canalizada por el nativo en distinto sentido, la clave reside en aprender a expresarla de forma constructiva. Ya siendo adulta, se enfrentó al reto de popularizar sus creaciones e integrar la sencillez y la sobriedad en la forma de vestir cotidiana de las mujeres de su época. Convirtió la ropa cómoda, juvenil y sencilla en un signo de distinción. Solía decir «La simplicidad es la clave de la verdadera elegancia». 

El símbolo sabiano del grado que ocupa Saturno, 10º de Géminis, es «Un avión que cae en picado»La imagen remite a situaciones críticas y a la capacidad del individuo para superarlas. Cuando algo parece estar fuera de control, mantener la serenidad en los momentos críticos es decisivo para remontar el vuelo. La clave está en no rendirse, en no dar nunca nada por perdido. Si se mantiene la calma es posible recuperar el rumbo y salir airoso de las crisis. Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando Urano transitaba sobre Saturno, su reputación se vino abajo. Coco Chanel cayó en desgracia al ser acusada de espionaje para la Alemania nazi. Dejó París y se fue a vivir a Suiza. Cuando todo parecía que le daba la espalda, volvió a Francia en 1954, hecho que coincidió con la conjunción de Venus con Saturno y la de Júpiter con Neptuno por direcciones primarias. Con 71 años, reabrió su negocio de moda en el momento en que triunfaban personajes como Christian Dior. Sus diseños la colocaron de nuevo como líder indiscutible de la moda. Resurgía de sus propias cenizas. 

Coco Chanel trabajó hasta los últimos días de su vida. Murió a los 87 años en la habitación del hotel Ritz de París donde vivía. El hecho coincidió con la oposición de Neptuno a Plutón, la cuadratura partil de Plutón al Ascendente y otra de Saturno a Venus por tránsito. Por direcciones de arco solar, Plutón acababa de hacer una conjunción con el Sol y Neptuno estaba sobre Venus en casa VIII. Por otro lado, la Luna hacía una cuadratura con el Sol por progresiones secundarias.

 

Bibliografía

CARUTTI, Eugenio: Ascendentes en astrología. Segunda parte. Editorial Kier, 2004.

JANSKY, Robert C.: Planetary Patterns. Astro-Analytics Pubs, 1977.

MADSEN, Axel: Coco Chanel. Historia de una mujer. Ed Circe. 2015.

MARKS, Tracy: Aspectos planetarios. Del conflicto a la cooperación. Ediciones Urano,1994.

ROCHE, Diana Elaine: The Sabian Symbols: A Screen of Prophecy. Astrology Classics, 2010.

 

© 2018 Mercurio Estacionario

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