Ramón Sampedro, el derecho a morir con dignidad

La vida de Ramón Sampedro dio un vuelco dramático el día en que se lanzó al agua desde un acantilado sin percatarse de que la marea había bajado. El impacto de la cabeza con el fondo le provocó una lesión en la médula espinal que conllevó la pérdida de movilidad del cuello para abajo. A partir de ese momento, su lucha se centró en reivindicar el derecho a una muerte digna. Aunque no logró que los jueces aprobaran su petición, sí consiguió acabar con su vida de tal forma que ninguna de las personas que lo ayudaron a morir fuera condenada por ello. Su muerte quedó grabada en un vídeo cuya difusión tuvo un enorme impacto social y suscitó un amplio debate sobre la eutanasia. La historia de su vida quedó plasmada en la película Mar adentro, de Alejandro Amenábarque relata fielmente estos hechos.

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Ramón había nacido el 5 de enero de 1943 en una localidad de La Coruña llamada Xuño, lugar de Sieira, en el municipio de Puerto del Son, muy cerca de la playa de As Furnas, donde años más tarde tendría lugar el fatídico accidente. Este gallego sentía una gran curiosidad por conocer el mundo –su aldea se le quedaba pequeña– por eso, en cuanto tuvo la oportunidad, se enroló en un petrolero de la marina mercante que lo llevó a recorrer hasta cuarenta y nueve puertos. Júpiter, el planeta de la expansión, se encuentra exaltado en su propia casa, la IX, destacando su entusiasmo por ampliar horizontes. Es el único planeta de la carta en signo de agua. Ramón Sampedro amaba el mar y escogió precisamente este medio para lanzarse a la aventura.

Hay un aparente equilibrio entre el hemisferio norte y el hemisferio sur, ya que cada uno de ellos contiene cinco planetas, aunque la distribución resulta significativa. Por encima del horizonte, se sitúan los sociales y los transpersonales, todos ellos en su movimiento retrógrado, lo que constituye una determinación focal. La energía de estos planetas se manifiesta con una orientación netamente subjetiva. El modo en que esta persona se integra socialmente e impacta en el mundo será muy personal, atendiendo a sus dictados internos. En este sentido, puede resultarle difícil colmar las expectativas que pone en estas áreas de la vida. Por otro lado, las luminarias y los planetas personales que están por debajo del horizonte se mueven de forma directa y rápida. Su motivación personal y sus necesidades vitales se expresarán en un espacio más íntimo, buscando una estabilidad interna; la experiencia en ese lugar se expresa de forma más objetiva.

Dentro de los modelos tripolares, el que mejor encaja y más se ajusta a este gráfico es la locomotora. Los diez planetas en su conjunto ocupan dos terceras partes de la rueda zodiacal, quedando el resto del espacio vacío, y se vertebran alrededor de un gran trígono de aire que, a su vez, forma parte de una cometa. Este patrón constituye el marco dentro del cual el individuo opera en su entorno. La locomotora es característica de personalidades estables que tienen una gran confianza en sus posibilidades. Son líderes natos con un sentido claro de hacia dónde deben dirigir los esfuerzos para cumplir con sus objetivos. Por eso, cuando emprenden una tarea, es muy difícil disuadirlos, ya que se sienten con capacidad suficiente para realizar la labor a la que se sienten llamados. El empeño al que Ramón Sampedro dedicó casi treinta años de su vida, se dirigía a conseguir la legalización de la eutanasia. El planeta guía que se sitúa a la cabeza de los demás comandando el patrón es Urano, que avanza en primer lugar hacia el espacio vacío de la carta. Esta posición tan destacada lo convierte en punto focal. Urano, el planeta que simboliza la revolución, la ruptura con lo establecido, está en la casa de los recursos ajenos, la regeneración y la muerte. Como planeta focal, indica una marcada independencia a la hora de encarar los asuntos de esa casa. En esas circunstancias, el nativo pugnará por imponer su particular modo de concebir la muerte, alejado de las convenciones sociales, expresando así su verdadera individualidad y apelando a su libertad de elegir. Ramón afirmaba «una vida que niega la libertad no es vida».

El símbolo sabiano de Urano que corresponde al 2º de Géminis es «Santa Claus llenando furtivamente los calcetines». La imagen nos remite a la generosidad y al júbilo de dar sin esperar nada a cambio. Santa Claus es el paradigma de la generosidad, sus recursos son ilimitados. Ramón quedó a expensas de la ayuda y generosidad de las personas que lo cuidaban día tras día. Él estaba muy agradecido a su familia, en especial a su cuñada Manuela de la que decía: «… ella es la generosidad y el respeto». Ramón necesitó de la ayuda desinteresada de los demás para suicidarse. En su situación, no tenía otra alternativa. Para obtener el cianuro con el que iba a acabar con vida, repartió once llaves entre sus amigos y a cada uno le confió una tarea diferente para que, por separado, ninguna de ellas constituyera un delito.

Con un gran trígono de aire, la persona se maneja bien en un plano mental, en el mundo de las ideas y los conceptos, con habilidades innatas para la comunicación. Ramón Sampedro era un hombre que apelaba a la razón para defender sus planteamientos con una contundencia sorprendente. Afirmaba: «…la razón debe imponerse a lo absurdo». Además de marino, era escritor. El Sol y Venus, regente de la carta, se encuentran en la casa de la comunicación. Además de artículos, escribió dos libros: Cartas desde el infierno y la colección de poemas Cuando yo caiga. Tras el terrible accidente que lo dejaría sin movilidad, ideó un sistema que le permitía escribir con la boca.

El gran trígono forma parte de una cometa, una configuración con un gran potencial de realización. Este determinador focal suma la creatividad del trígono, la tensión dinámica de la oposición que la cruza, y el sextil, el aspecto de la oportunidad que estimula e impulsa la actividad mental y la autoexpresión. Todos los planetas que conforman la cometa comparten la misma polaridad positiva, orientada a la acción y la expansión. La dirección hacia la que se encamina la fuerza de la cometa la marca el planeta que recibe los dos sextiles, en este caso Plutón, el punto al que se dirige todo el potencial de la figura. Al otro lado, se halla Mercurio, la energía que impulsa la cometa.

La oposición entre Mercurio y Plutón tiene un gran peso en este mapa natal. Son los dos únicos planetas angulares de toda la carta, lo que enfatiza su fuerza. Plutón se encuentra en la casa X, la de los honores, la más pública y visible. Mercurio actúa desde el Fondo del cielo, el punto más íntimo de la carta, donde se sitúan nuestras raíces y encontramos un asiento seguro. Mercurio, como regente de casa IX, representa sus principios morales, que se expresan a través del signo de la lealtad. Ambos en signos fijos, por lo que se trata de un reformador que centra su interés en los valores. Esta oposición constituye el foco dinámico o aptitud dinámica, el aspecto tenso más exacto de la carta, que representa el principal desafío en la vida del nativo, pero que puede llegar a convertirse en un valioso recurso si logra dominar las energías en juego. El individuo usa su capacidad de raciocinio para conseguir algo realmente trascendente, que impacte en la sociedad. Ramón abanderó la causa para la legalización de la eutanasia. Su gran motivación interna lo empujaba a buscar argumentos que sustentaran su demanda. El director de cine Alejandro Amenábar deja la siguiente reflexión a propósito de los escritos de Ramón «…siempre hay en todo un fondo escrupulosamente racional, la razón de su conciencia, un afán por debatir y argumentar sin dejar cabos sueltos». La batalla legal que emprendió tenía como finalidad que la justicia aprobara un marco legal que amparase la decisión de acabar con su vida; reclamaba la eutanasia como un derecho personal. El tema de la muerte es inequívocamente plutoniano. La misión implicaba a otras personas, ya que él estaba incapacitado para hacerlo por sus propios medios. No quería que su objetivo acabara creando graves problemas a quienes lo ayudaran. Plutón tiene en esta carta una declinación extrema, 23ºN35’; se encuentra fuera de los límites, algo que contribuye a subrayar la excepcionalidad de su energía.

El símbolo sabiano de Plutón es el 7º de Leo: «La constelación en el cielo». Por un lado, este símbolo nos confronta con las verdades últimas, con la trascendentalidad de la vida y la interconexión cósmica. Para Ramón todo era uno, la muerte formaba parte de la vida: «Si formamos parte del todo, el todo y la nada deben ser lo mismo,…». Por otro lado, este símbolo alude también a la inutilidad de culpar a Dios o al destino de lo que nos ocurre, pues la responsabilidad de nuestros actos es solo nuestra. Los astros no crean los eventos, solo los reflejan. El riesgo está en caer en una percepción fatalista de la existencia que nos lleve a resignarnos ante los contratiempos, eludiendo una participación activa en los sucesos. La palabra clave para entender este signo es certeza. Ramón se negaba a aceptar una vida sin libertad de elección que estuviera sentenciada de antemano. En uno de sus libros dejó escrito lo siguiente: «Yo no quiero estar seguro de nada. Quiero la sorpresa, la aventura. Quiero hacer el camino sin que el itinerario esté marcado y previsto de antemano. No quiero ser rebaño. Soy marinero, y en la mar como en la vida no están marcados los senderos». Tras el accidente, Ramón Sampedro no se resignó a una vida sin movimiento que no le producía ningún tipo de satisfacción, por ello apelaba a la libertad de elegir su muerte.

El día del accidente tuvo lugar el 23 de agosto de 1968. En aquel momento, por direcciones primarias, Plutón hacía oposición al Sol. Por direcciones de arco solar, Saturno estaba en cuadratura a su Neptuno natal. Por tránsitos, Saturno hacía una cuadratura exacta a Venus, regente de la carta, Plutón a la Luna y Júpiter a Marte.

DP Accidente

DAS 1968

 

Untitled

 

Con Mercurio occidental al Sol y una Luna muy rápida, su química mental es equilibrada. Este individuo capta los conceptos rápidamente, pero se detiene a reflexionar. En ese sentido es una mente que no se precipita a la hora de emitir juicios, sino que los medita antes. Hay además una recepción mutua entre Mercurio y Saturno que están en trígono; su mente es disciplinada, capaz de definir las ideas o conceptos con rigor, reflexionando antes de actuar, algo que resulta útil para planificar u organizar cualquier actividad.

El símbolo sabiano de Mercurio, 3º de Acuario es «Un desertor de la marina». Ramón Sampedro abandonó su profesión de marino tras el accidente que lo dejó tetrapléjico. Pero el mensaje de este símbolo va más allá de la mera literalidad, en su expresión más positiva, habla de rebelarse ante una situación que nos disgusta, de tener el coraje de enfrentarse a lo que no nos satisface, del desafío. El riesgo estaría en adoptar una actitud escapista y abandonar nuestras responsabilidades al menor contratiempo, pero cuando la situación que vivimos no contribuye a nuestro bienestar, la idea de rebelarse contra ello es totalmente legítima.

El 12 de enero de 1998 Ramón se suicidó ingiriendo una solución de cianuro potásico. En el momento de su muerte voluntaria, por direcciones de arco solar, Saturno estaba en conjunción con el Medio Cielo y Plutón, conjunto a Neptuno, hacía también trígono a Mercurio. Por tránsito, Saturno estaba en cuadratura con el Sol, Plutón hacía trígono a su Plutón natal y oposición a Saturno; Neptuno hacía una cuadratura al Ascendente y Urano estaba opuesto a Plutón.

 

DAS muerte.jpg

Trans 1998

 


Bibliografía

JANSKY, Robert Carl: Planetary Patterns. Astro-Analytics Pubs., 1977.

JONES, Marc Edmund: Essentials of Astrological Analysis. Trafford Publishing, Lakehills, 2002.

MEYER, Michael R.: A Handbook for the Humanistic Astrologer. IUniverse, 2000.

ROCHE, Diana Elaine: The Sabian Symbols: A Screen of Prophecy. Astrology Classics, 2010.

SAMPEDRO, Ramón: Cartas desde el infierno. Planeta, 2004.

TIERNEY, Bill: Análisis dinámico de los aspectos astrológicos. Ed. Kier, 1998.

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Foto de cabecera: Busto de Ramón San Pedro en la playa de As Furnas (Jorjum [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)%5D)

 

© 2020 Mercurio Estacionario

 

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